

Es una disciplina médica diagnóstica y preventiva que interpreta los signos irianos como predisposiciones genéticas a las enfermedades, es decir, nos habla sobre nuestro programa físio-patológico.
Los diferentes signos irianos están ya presentes en el nacimiento. Los niños son portadores de signos irianos, no justificados y, estos mismos signos, persisten durante la vejez hasta la muerte.
Si una información genética dura toda la vida del individuo y los genes son la base de los signos irianos, estos permanecerán, sin cambios, con nosotros, toda la vida.
Por todo ello, la iridología se revela como fundamental en el ámbito preventivo, ya que los signos no aparecen como consecuencia de las enfermedades, sino que preceden a la patología.
Los signos irianos reflejan nuestro estado orgánico y nos revelan las predisposiciones mórbidas hereditarias. Así lo aprendimos de boca de Gilbert Jausas y de su discípulo Jacques Guidoní y en nuestros más de 30 años de práctica iridológica.