

Se trata de aplicaciones de una mezcla de oxígeno y ozono con el fin de activar las defensas antioxidantes que nos permiten modular el exceso de radicales libres.
Tiene múltiples aplicaciones terapéuticas, entre ellas, las más conocidas son las de las enfermedades reumáticas, fibromialgias y las de la columna vertebral. Por su poder de regeneración trófica y aninfeccioso, se utiliza para úlceras, quemaduras, retrasos de cicatrizaciones, etc. Se utiliza igualmente en medicina estética.
Se aplica de muy diferentes maneras: intrarectal, intravaginal, mezclado con pomadas, cremas y aceites, en autohemoterapia, cámaras de vacío, inyecciones subcutáneas, intramusculares, paravertebrales, articulares, etc.